Este lunes por la noche, la Asamblea Ciudadana Vecinalista de Paraná llevó a cabo un nuevo encuentro en calle Francisco de Bueno. La reunión congregó a referentes barriales y vecinos de diversos puntos de la capital entrerriana, con el objetivo de abordar problemáticas críticas asociadas a los servicios públicos, el medio ambiente y las condiciones de vida en los barrios. En esta oportunidad, la incertidumbre en torno al Volcadero municipal y el estado del transporte público fueron los ejes centrales de la jornada.
El debate estuvo atravesado por una profunda preocupación ante las versiones de un posible traslado del predio de disposición de residuos, lo que generó señales de alerta tanto por el impacto ambiental en la ciudad como por la situación social de quienes allí trabajan.
El drama humano detrás del posible traslado
Los vecinos expusieron el fuerte impacto socioeconómico que provocaría una relocalización del Volcadero sin un plan de contingencia para las familias que subsisten gracias al reciclaje.
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Incertidumbre laboral: Clelia Zapata, integrante de la Asamblea, se refirió al relevamiento realizado en el lugar. “Nos hicimos presentes en el Volcadero. Los vecinos han sufrido mucho ante la posibilidad de un traslado. Estamos hablando de más de 300 familias que podrían quedarse sin su sustento diario; nos preocupa el grupo humano y saber a dónde irán a trabajar si esto se concreta”, advirtió.
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Falta de información oficial: Por su parte, Ana Ríos, trabajadora del predio, describió el impacto que causó la noticia en la comunidad del sector: “Nos sorprendió por completo y fue un shock, porque dependemos de esto para comer. Lamentamos que afecte el humo a los ciudadanos, a nosotros también nos afecta, pero no tenemos respuestas”.
Denuncian abandono estatal y precariedad
Durante la reunión, los expositores coincidieron en señalar la ausencia de canales de comunicación oficiales por parte de las autoridades municipales y provinciales, así como la falta de mantenimiento básico en el sector.
“Ningún político se ha acercado a darnos información sobre el futuro del Volcadero. Tampoco nos llevan broza para tapar el humo; estamos completamente desasistidos”, denunció Ríos, quien además ejemplificó la extrema vulnerabilidad en la que operan: “Los días de lluvia no percibimos ningún ingreso porque el cartón que se moja no se puede vender”.
La Asamblea Ciudadana Vecinalista adelantó que continuará con estas mesas de trabajo itinerantes para visibilizar las demandas urgentes de los barrios y exigir respuestas institucionales concretas en materia de transporte, trabajo y gestión ambiental.