La fiscalía confirmó el hallazgo del registrador de vuelo, clave para esclarecer el accidente que dejó siete muertos durante una misión oficial de emergencias.
La fiscalía federal confirmó que fue recuperada la caja negra del helicóptero Bell 412 que cayó en San Juan, un elemento fundamental para reconstruir los últimos minutos del vuelo y determinar qué provocó el accidente que dejó siete víctimas fatales.
El registrador de vuelo fue retirado del lugar donde se precipitó el helicóptero, en una zona de difícil acceso del departamento Valle Fértil. El dispositivo almacena las conversaciones en la cabina y los parámetros de funcionamiento de la aeronave durante todo el vuelo, información que será analizada por especialistas.
El fiscal federal Francisco Maldonado, a cargo de la investigación, explicó que la caja negra deberá ser procesada por la fábrica fabricante y estimó que los resultados podrían estar disponibles «entre un mes y un mes y medio».
Pericias para determinar qué ocurrió
Además del análisis del registrador de vuelo, la investigación incluye peritajes sobre los restos del helicóptero, la documentación técnica de la aeronave, el plan de vuelo y los antecedentes de mantenimiento.
La Junta de Investigación de Seguridad en el Transporte (JST) finalizó las primeras tareas en el lugar del siniestro y recolectó evidencias que permitirán establecer si la tragedia fue consecuencia de una falla mecánica, un factor humano o alguna otra circunstancia.
También se realizarán estudios toxicológicos al piloto, una medida habitual en este tipo de investigaciones, mientras que las autopsias a las víctimas aportarán información complementaria para la pesquisa.