El fuego arrasó regiones del sur chileno, dejando decenas de víctimas y miles de evacuados. El presidente Boric declaró estado de catástrofe y desplegó recursos de emergencia.
El presidente Gabriel Boric decretó estado de “catástrofe” en Ñuble y Biobío durante la madrugada del domingo. “Todos los recursos están disponibles”, publicó en su cuenta de X, habilitando la intervención de las Fuerzas Armadas para controlar la situación y coordinar la ayuda humanitaria.
Los incendios en las regiones de Ñuble y Biobío dejaron un panorama de destrucción total. Casas calcinadas, vehículos quemados y extensas zonas de bosque arrasadas por las llamas, mientras columnas de humo cubren amplias áreas y el cielo adquiere un tono rojizo intenso.
Las fotos y videos publicados en redes sociales evidencian la rapidez con la que se propagaron los focos ígneos y la desesperación de las personas evacuadas. La combinación de viento, altas temperaturas y terreno boscoso convirtió al fuego en un peligro incontrolable.
Chile enfrentó en los últimos años incendios de gran magnitud, especialmente en la zona centro-sur. En febrero de 2024, un incendio en los alrededores de Viña del Mar provocó la muerte de 138 personas y destruyó numerosas viviendas, dejando un precedente de vulnerabilidad ante desastres forestales similares.
Mientras continúan las tareas para contener los incendios, las autoridades mantienen el alerta en las regiones de Ñuble y Biobío ante la posibilidad de nuevos focos. El Gobierno chileno reiteró el pedido de respetar las evacuaciones preventivas y seguir las indicaciones oficiales, en un escenario que sigue siendo crítico y con riesgo para la población.