Quebrado por la indignación, el padre de la adolescente asesinada estalló contra las falsas versiones y aseguró que no parará hasta que se haga justicia.
La comunidad cordobesa y el país entero siguen de cerca las derivaciones de un crimen que ha calado hondo en la sensibilidad social. En este escenario de profunda conmoción y dolor, Gabriel Vega, el padre de Agostina, la adolescente de 14 años brutalmente asesinada, encabezó este martes a las 20 horas una masiva conferencia de prensa. El encuentro, que tuvo lugar en las instalaciones del primer piso del Hotel King David, ubicado sobre la avenida General Paz al 300 en pleno centro de la capital provincial, se convirtió en una de las primeras instancias públicas en las que el progenitor de la menor se expresa formalmente tras el desgarrador desenlace del caso.
La convocatoria fue articulada y comunicada de manera oficial por los representantes legales de la familia, pertenecientes al Estudio Jurídico Alaniz-Torreani.
En la presentación, luego de los saludos, la abogada Fernanda Alaniz, cuestionó a quienes hicieron uso político de este trágico desenlace: “¿Quieren protestar por la sociedad, por la comunidad? Bueno, la aburen, pero no usen a una nena, es una víctima, la asesinaron a la niña de la peor forma, entonces no usemos a la nena, no la usemos más a Agostina, Agostina es una víctima, y de esta forma la vuelven a matar, una y otra vez la vuelven a matar, entonces por favor basta. Los que usaron a Agostina para hacer política no se arremangaron para buscarla”.
Luego, los letrados iniciaron el encuentro agradeciendo “la colaboración, el respeto y la prudencia” de la comunidad, la tensión estalló cuando Gabriel Vega tomó el micrófono para repudiar con dureza las versiones falsas sobre su hija: “¿Por qué se ensañan con Agostina? Yo no entiendo la morbosidad de ciertos medios. Estuve viendo hoy ciertas cosas de que Agostina, mi hija, mi hija, estaba embarazada. O sea, antes de decir, che, acá hay un hijo de mil putas que me la asesinó”, lanzó quebrado por la indignación. En un mensaje directo a la prensa y a la sociedad, el padre exigió empatía: “Pónganse un segundo en mis zapatos, en los zapatos de la madre, en los de su abuelo; a cualquiera le puede pasar. Dejen de romper las pelotas en ese aspecto porque nos están haciendo un daño y no están respetando a mi hija. Yo quiero respeto para mi hija, porque mi hija estuvo en manos de este hijo de mil putas. Es un hijo de mil putas esta persona y la va a pagar, yo sé que la va a pagar. Y todas las personas que esto implique en esta situación, también la van a pagar. Yo no voy a descansar”.
La abogada defensora de Gabriel Vega tomó la palabra durante la conferencia para respaldar de manera contundente la actuación de la Justicia. “Apoyamos al fiscal Garzón, naturalmente, y no tenemos ningún vínculo con él. ¿Saben por qué lo apoyamos? Porque creemos en la investigación, porque este papá (Gabriel) trabajó codo a codo con el fiscal y nos sentimos respaldados”, enfatizó la letrada antes de desglosar la cronología oficial que se inició el domingo 24 de mayo a las 8 de la mañana con la denuncia de la madre de la menor. Según explicó, la Justicia activó de inmediato los protocolos de paradero apuntando a un joven llamado Franco, quien aparecía como el principal sospechoso en los datos iniciales, mientras que Claudio Barrelier se mantenía bajo la superficie.
“El domingo se apunta a una persona, a un tercero, Franco, y ahí es la primera línea de investigación en la que se trabaja. El fiscal y los policías buscaban a un Franco porque la mamá lo denuncia así. Barrelier aparece como un facilitador de ese encuentro con Franco y, como amigo íntimo de la familia, no se sospechaba de él; la Justicia se guió por los datos iniciales que lo hacían ver como un buen hombre, un hombre de familia excelente», detalló.
La representante legal explicó que el vuelco definitivo en la causa se produjo recién el martes de la semana a las 8 de la mañana, cuando una ampliación de los testimonios colocó por primera vez al imputado en el centro de las sospechas. Ante las preguntas sobre la demora en los operativos, la abogada justificó la estrategia judicial que buscaba preservar la integridad de la adolescente. “El martes a primera hora en la Fiscalía se pone el foco como uno de los principales responsables a Barrelier. ¿Y por qué se tarda en allanar el domicilio? Porque no se conocía el domicilio exacto y porque se ordenaron en simultáneo 14 allanamientos. Si allanaban directamente el domicilio de Barrelier y ella estaba en alguno de los otros, claramente la iban a hacer desaparecer. Hasta ahí se la buscaba con vida, por eso las medidas tenían que ser lo más amplias y protectoras posibles para dar con ese resultado, para encontrar a Agostina con vida. Por eso no se podía allanar un solo domicilio, se tenían que allanar todos», concluyó la profesional, dejando en claro que la prioridad absoluta fue siempre rescatar a la víctima.