A través de un procedimiento completamente virtual, la provincia completó la actualización de categorías de los primeros agentes estatales en menos de 75 días, reduciendo a menos de la mitad los plazos históricos que demandaba el trámite en soporte papel.
El Gobierno de Entre Ríos concretó con éxito el primer esquema de recategorizaciones del personal de la administración pública central bajo una modalidad cien por ciento digital. El nuevo procedimiento administrativo permitió resolver los expedientes de unos 70 agentes pertenecientes al escalafón general en un plazo inferior a los 75 días desde su inicio. Este avance marca un fuerte contraste con el sistema burocrático tradicional, cuyas tramitaciones físicas demandaban un promedio de 220 días y, en reiteradas oportunidades, llegaban a extenderse por más de un año.
La optimización de los tiempos fue el resultado de una política de modernización coordinada entre el Ministerio de Gobierno y Trabajo, la Secretaría General de la Gobernación, y las áreas de Modernización, Trabajo, Recursos Humanos e Informática. Para llevar adelante el proceso, las autoridades validaron de forma electrónica la trayectoria laboral y los antecedentes de formación de cada trabajador, garantizando un mecanismo basado en información transparente y verificable en tiempo real.
En cuanto a la interacción con los beneficiarios, los agentes públicos fueron notificados sobre sus ascensos a través de la aplicación móvil Mi Trabajo, el portal web del Empleado Público y mediante sus correos electrónicos institucionales. A través de estos canales digitales, el personal pudo prestar su conformidad legal de manera inmediata, eliminando de forma definitiva la necesidad de realizar gestiones presenciales o de presentar documentación física en las oficinas gubernamentales.
Esta experiencia piloto representa un hito en la simplificación administrativa y en la unificación de los sistemas informáticos del Estado provincial. Desde las áreas técnicas de las secretarías de Trabajo y Modernización destacaron que la despapelización y la incorporación de tecnología no solo ordenan las estructuras estatales, sino que permiten que los trabajadores accedan con mayor rapidez a las categorías que les corresponden y a los consecuentes beneficios salariales derivados de su actualización laboral.